"Yo siempre iba muy temprano a dejar almuerzos al otro lado del Río Tabacón, cuando caminaba en la montaña escuchaba el ruido del avión, era mi reloj. Ese día, escuché el ruido del avión, pero... más fuerte, creí que iba tarde porque no había llegado donde acostumbraba oirlo, entonces corrí; al pasar el Tabacón, lo sentí más caliente, pero no me detuve, al llegar donde mis hermanos , estaban muy asustados, me preguntaron que sabía yo del volcán ya que ellos habían oído un fuerte retumbo. Nos regresamos corriendo, todo estaba destruido, no existía nada de la casa, mi papá y mi mamá habían muerto"; así narra José Rafael Soto Hidalgo lo ocurrido en la primera erupción del volcán Arenal.
Se debe recordar que en esa época no existía vigilancia en nuestros volcanes, el Arenal nunca había sido científicamente estudiado, solo se le conocía como el CERRO ARENAL.Estudios recientes sugieren que el último periodo activo había ocurrido entre los años de 1200 y 1500 D.C.
Algunas personas que habían ascendido hasta su cráter contaban que entre las rocas se sentía calor y que habían observado fumarolas; también narran el aumentó de la temperatura de las aguas del Río Tabacón.
La noche antes de la explosión la actividad sísmica fue tan intensa que los habitantes de la Fortuna y El Castillo se alarmaron; algunos sobrevivientes de Pueblo Nuevo dicen que toda la noche sintieron temblores. El Arenal estaba presentando anomalías que culminaron con la primera explosión las 7:30 a.m. del 29 de julio de 1968.
Con la primera explosión se formaron tres cráteres en el flanco oeste, que se han denominado A, B, C. El cráter A, se formó a una altura de 1000 m.s.n.m., fue donde se produjo uno o varios flujos piroclásticos que provocaron la devastación de 12 kilómetros cuadrados al oeste del edificio volcánico.
Fue eruptada una enorme cantidad de materiales como cenizas, que fueron llevadas por el viento a Tilarán, Liberia y Santa Cruz en la provincia de Guanacaste; grandes bloques se depositaron desde las cercanías del cráter hasta 5 kilómetros de distancia, formando gran cantidad de cráteres de impacto en su caída.
Las temperaturas de los gases fueron tan altas que llegaron a deshidratar y carbonizar la vegetación . En el área impactada estaban los poblados de Tabacón y Pueblo Nuevo donde perecieron unas ochenta y siete personas.
El día 31 de julio se originó otro flujo donde murieron ocho personas que viajaban en dos vehículos.
Como consecuencia de la devastación, la cantidad de ceniza depositada y de las lluvias se originaron avalanchas frías en quebradas y ríos como por ejemplo en el Tabacón.
El 19 de setiembre se observó la salida de la primera colada de lava del cráter A, hacia el noroeste, continuó esa emisión de lava hasta el año de 1973.
En el año de 1973 emigra la actividad hacia el cráter C, localizado a 1450 m.s.n.m., con una permanente emisión de lava, esporádicos flujos piroclásticos , una constante erupción de gases y explosiones de ceniza y bloques.
Entre el 17 y 21 de junio de 1975, se originaron en el cráter C, varias avalanchas incandescentes que descendieron hacia el norte del edificio volcánico por el cauce del Río Tabacón llegando muy cerca de su desembocadura en el Río Arenal. Dos personas que se encontraban laborando cerca del cauce del río fueron severamente quemadas.
El descenso por los diferentes flancos de las lavas procendentes del cráter C, con esporádicas erupciones de piroclastos siguió siendo la característica del Arenal hasta junio de 1984, cuando se hacen más constantes las erupciones estrombolianas las cuales han continuado hasta el presente. Debido a la acumulación de materiales en los bordes del cráter la altura del mismo ha aumentado y se pueden observar dos conos en la cima, el cráter viejo (D) hacia el este y el C hacia el oeste.
Las erupciones de flujos piroclásticos aunque no son tan constantes, ni tan extensas, como en 1968, si se han observado; por ejemplo en julio de 1987 y marzo de 1988 hacia el flanco sur, con distancias aproximadas de un kilómetro, destruyendo toda la vegetación que estaba a su paso.